¿Fue IMBECIL el reciente DÍA SIN COCHE?
      Es el texto original en español de un artículo de Justo de la Cueva publicado el 7 de mayo de 1999 en euskara en el diario EUSKALDUNON EGUNKARIA.


      ¿Fue IMBECIL el reciente DÍA SIN COCHE?

      29 de Abril de 1999. Algunas ciudades del Estado español ensayan un DIA SIN COCHE. Contrastan abruptamente los resultados. Diarios catalanes presumieron de que el 23% de los usuarios habituales dejaron el coche en casa, fueron a pie o utilizaron los transportes públicos. Y de que en el área metropolitana de Barcelona circularon unos 90.000 vehículos menos, bajando apreciablemente el tráfico, el ruido y la contaminación. Y subrayando que aumentó la velocidad media, circularon los taxis mucho más rápidos y los autobuses también aunque no a todas horas.

      Por el contrario la prensa madrileña constató el fracaso del DIA en Madrid. Barcelona goleó a Madrid en el "Día sin coches" titulaba un diario. La circulación sólo disminuyó un 3% en las calles de Madrid, titulaba otro. Subrayando luego que el tráfico disminuye el 35% en domingos y festivos y entre el 20% y el 27% durante el mes de agosto.

      Seré conciso: el DIA SIN COCHE fue algo peligrosamente IMBECIL. Digo imbécil para abreviar. Para ahorrarme repetir que fue alelado, escaso de razón, fatuo, simple, embobado, atontolinado, etc., etc. Hay que ser radical, hay que ir a la raíz de los problemas. Y por eso carece de interés darle vueltas a ese contraste entre Barcelona y Madrid el "Día sin coche", reflexionar sobre sus causas o comentarlas. Hay que aprovechar el "Día sin coche" para denunciar su peligrosa imbecilidad. La del "Día". Y explicar que, sin duda sin querer, colabora con lo que aparentemente combate.

      La producción y el uso de coches es un asunto de excepcional trascendencia para la población del planeta Tierra. Sencillamente porque está poniendo en riesgo la propia supervivencia de la Humanidad. No voy a detallar aquí el criminal despilfarro de bienes escasos que esa producción y uso suponen. Ni cómo los coches matan ya a un millón de personas y mutilan a decenas de millones cada año. Ni cómo ponen en riesgo la vida de centenares de millones, quizá la de TODA la Humanidad al contaminar el planeta. Invito a quien se interese por esos detalles a que visite la página web de la RED VASCA ROJA en la que puede leer o copiarse el texto íntegro de mi librito titulado Esos asesinos que impunemente matan cada día a miles de personas: LOS AUTOMOVILES. Basta con conectarse a Internet y marcar el URL http://www.basque-red.net/cas/ecol/automovi/automovi.htm

      El DIA SIN COCHE fue algo peligrosamente IMBECIL porque minimiza insensatamente el problema que los coches suponen. Lo minimiza, lo empequeñece, lo disimula. Precisamente porque el propio diseño del DIA SIN COCHE desorienta al dar a entender implícitamente que el problema de los coches es algo que puede resolverse con "buena voluntad", poco a poco, progresivamente, con el tiempo. Todo lo cual es mentira.

      Peor aún. El tal DIA da a entender que será posible resolver el problema en el futuro MANTENIENDO EL USO DEL COCHE PRIVADO siempre que se use menos. LO CUAL ES MENTIRA.

      El pasado DIA SIN COCHES nos proporcionó un precioso testimonio: la confesión brutal, la formulación bestial, despectiva, ignorante y prepotente de un peligroso imbécil porque es un imbécil con poder. El español Director General de Tráfico, Carlos Muñoz-Repiso declaró que pasar un día sin coches "es tan imposible como lo sería un día sin informática". "La automoción está hoy tan presente en nuestra vida que ya es indispensable. Ahora no podríamos decir un día sin la informática, sería absolutamente imposible, tan imposible como es un día sin coches". Nótese el imbécil y criminal eurocentrismo (otancentrismo sería mejor decir) de este español. Que confunde el mundo y la humanidad con la porción del mundo ocupada por la criminal OTAN a la que, sin duda, se siente orgulloso de pertenecer. El 89% de los coches estaban en 1994 en los países explotadores que llamamos Norte. Pero en los explotados países del Sur vivían cuatro mil o más millones de habitantes sin coches. Y sin informática.

      Los coches privados forman parte, ciertamente, del mundo creado por el capitalismo. Pero, como el capitalismo mismo, son muy peligrosos y están ya obsoletos. Al capitalismo le quedan 20, quizá 40 años de cuerda, de agonía final (Léase el librito de Immanuel Wallerstein: El futuro de la civilización capitalista; Icaria Editorial, Barcelona, 1997). Siempre que antes no acabe, mediante los coches y otras armas, con la vida de la Humanidad.

      La alternativa no se plantea entre usar los coches como hasta ahora y usarlos menos. La alternativa está planteada entre un mundo que va al desastre seguro con coches privados y un mundo que se salva de ese desastre SIN coches privados. Y sin capitalismo, claro.

      Hacer DIAS SIN COCHES es imbécil. Porque esconde que seguir con coches es jugarse la vida de la Humanidad.

      Justo de la Cueva

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